Carlos González: «La escuela infantil no es necesaria para los niños»

En más de una ocasión he recibido como argumento el “pero si se espabilan mucho” o he leído en algún artículo algo similar, del estilo “lo que tu hijo aprenderá a hacer cuando vaya a la escuela infantil”.
Estoy de acuerdo. En la guardería los niños se espabilan mucho, pero eso no quiere decir que el niño que está al cuidado de su madre se espabile menos. La lógica dice que aquel niño cuya ratio de cuidado sea 1:1 (un adulto para un niño) recibirá más atenciones y estímulos que aquel que forme parte de una ratio (1:8), que es lo que marca la ley española hasta los doce meses o que (1:12), en niños de más de doce meses.
Evidentemente siempre habrá excepciones (madres que tienen al niño sentado en la hamaca todo el día, por ejemplo, que desgraciadamente he conocido a alguna) o escuelas infantiles que atiendan poco a los niños o que, de igual modo, no los saquen apenas de sus hamacas.
Como a priori las excepciones deben ser minorías (espero), la comparación debería hacerse en situaciones habituales de cuidado y trato: la madre atiende a su hijo siempre que puede y le ofrece estímulos y juegos para ayudarle a desarrollarse y la cuidadora hace lo mismo con los niños a su cargo, con la diferencia que ella ha de cuidar de ocho, y no de uno. Como dice Carlos González, es casi imposible cuidar de octillizos (o al menos tratarlos como una madre lo haría).
Con respecto a todo lo que un niño aprende cuando va a la escuela, que es mucho, huelga decir que los niños que no van también lo aprenden. Recuerdo que leyendo un artículo de ese tipo (“empezará a coger el tenedor, caminará, jugará con esto o lo otro, dirá x palabras,…”) y escuchando a madres relatar lo bien que les ha ido la guardería porque “ahora ya hace esto y lo otro” me he dado cuenta de lo absurdo que es achacarle a la escuela infantil dichos aprendizajes. Mi hijo, sin ir a la guardería, ¡aprendía lo mismo! Los niños que están en casa también andan, también comen con tenedor o cuchara, también llegan a controlar sus esfínteres, también…
Si realmente se pensara en los niños…Si el argumento de llevar a los niños a la guardería de pequeñitos como beneficio para ellos fuera cierto alguien tendría que hacer algo al respecto y luchar por las condiciones de los trabajadores de los centros infantiles.
La primera infancia es, probablemente, la época más determinante en lo que a desarrollo emocional se refiere. Los niños también se estresan y cuanto más lo hagan de pequeños (llorando sin ser atendidos, sintiéndose solos, etc.) peor gestionarán el estrés y la ansiedad en la edad adulta y peor autoestima tendrán.
Lo lógico entonces es que, como explica en el vídeo Carlos González, los profesionales que trabajan educando y cuidando de los niños tuvieran los mejores sueldos y las mejores condiciones para trabajar a gusto, en un entorno preparado y adecuado a la infancia, con ratios muy bajas para atender a los niños como merecen y haciéndoles sentirse respetados y queridos. Si así fuera, poco importaría que la cuidara mamá u otra persona (aunque madre no hay más que una, no lo olvidemos) pero claro, en este caso, no haría falta llevar a los niños a una escuela infantil, porque los sueldos y las instalaciones costarían tanto dinero que no habría modo de costearlo.
Pensando entonces en los niños y en lo que es mejor para ellos, lo lógico sería que se ayudara mucho más a padres y madres para que uno de los dos (normalmente la madre) se pudiera quedar al cuidado de su hijo hasta que entrara al colegio.

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