EDUCACIÓN

Diario de una adaptación I

Después de todo el verano ha llegado el momento de la incorporación de los niños al cole o a las escuelas infantiles. En los periódicos y en los telediarios se encargan de decir que los niños lo van a llevar fatal, que van a llorar todo el día… Vamos algo muy poco alentador para los padres que tenemos que dejar a nuestros hijos en cualquiera de estos lugares.

Como yo soy un@ de es@s padres y madres que le toca vivir ese momento  me gustaría compartir mis sentimientos y emociones con vosotr@s.

Mi hijo tiene 18 meses y se va incorporar a una Escuela Infantil Pública. Anteriormente sólo conocía las privadas, ya que mi hijo mayor fue a una porque las públicas no me las concedían nunca. En la pública lo  primero que te hablan es de la necesidad y la importancia del proceso de adaptación, la comunicación entre familia y el centro y la participación de los padres en la vida educativa de su hijo. Vamos encantad@s de la vida!!!

DIA 1

El objetivo es que el niño ubique el espacio como suyo. Nosotros, días antes cada vez que paseábamos cerca de la Escuela tanto su hermano (casi 4 años) y yo le decíamos que ese iba a ser su cole y que iba a jugar mucho con sus amigos. El primer día que le dije eso al pequeño me  dijo el mayor que iba a llorar mucho porque no está acostumbrado a estar sin mamá y sin su teta (frases como esta son las que cada día me animan a seguir hablando y explicando todo a mis hijos).

Cuando entramos en la Escuela mi pequeño iba de mi manita como sin saber donde iba, pero al abrir las puertas y ver lo bonito que era su cole su cara cambió y se puso tan contento como cuando vamos a un parque nuevo. Al llegar a la clase la profesora respetó en todo momento su voluntad y no le agobió intentando cogerle, darle besos ni nada. Entramos en la clase, saludamos a la profe y empezamos a explorarla viendo todos los juguetes, donde se va a lavar las manos, empezamos a hablar con otros niños y pese a escuchar llantos de otros niños se mantiene expectante observando lo que ocurre a su alrededor. Pasados unos minutos su profesora se acercó a saludarle  desde la distancia y le dijo que si le dejaba que le de diese un beso, como el no se retira la profe se lo da y le enseña unos juguetes super bonitos que tienen. El se retiró de mi lado y empiezó a campar a sus anchas por la clase. En ese momento recorrimos la clase con su educadora  y le entusiasmó el momento espejo en el baño… jejejeje.

Al pasar media horita nos marchamos y en principio no quiso irse. Le dije que nos íbamos a la calle y que mañana volvíamos y se despidió de su profesora con un beso y diciéndola adiós con la manita.

Mi sensación cuando salgo es como la del trabajo bien hecho y super orgullosa de que se haya portado así y no llorando nada más entrar.

Algunas personas que no suelen animarte mucho me decían;  ya verás si esto es el primer día porque es la novedad, el día que te vayas va a llorar, prepárate porque va a llorar antes o después… en fin yo les contestaba que no dejaré a mi niño llorando y eso es algo que la profesora comparte conmigo. NUNCA  hay que irse a escondidas, SIEMPRE hay que despedirse de ellos aunque pienses que puede llorar.Leer más »Diario de una adaptación I